Cueva de Tito Bustillo

La Cueva de Tito Bustillo es una cueva prehistórica ubicada en la región de Asturias, en el norte de España. Es conocida por sus importantes pinturas rupestres, que datan del periodo paleolítico superior, aproximadamente entre 22,000 y 10,000 años atrás.

Las pinturas de la cueva son especialmente famosas por su calidad artística y su variedad temática. Representan animales como caballos, bisontes, ciervos y manos humanas, así como figuras geométricas y otros símbolos. Estas pinturas ofrecen valiosa información sobre la vida y las creencias de los grupos humanos que habitaron la región en tiempos prehistóricos.

La cueva fue descubierta en 1968 por un grupo de espeleólogos liderados por un hombre llamado Celestino Fernández Bustillo, apodado “Tito Bustillo”, de quien la cueva toma su nombre. Desde entonces, ha sido objeto de estudio y conservación, y actualmente es un importante sitio arqueológico y turístico en España.

La Cueva de Tito Bustillo ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO junto con otras cuevas decoradas del norte de España, formando parte del conjunto conocido como “Cueva de Altamira y arte rupestre paleolítico del norte de España”. Este reconocimiento resalta su importancia cultural y su valor para la comprensión de la historia humana.